Llegan los estantillos a las fincas
Camión a camión, los postes y el alambre de púas alcanzan los predios donde se levantará el cercado que aísla el área a restaurar.
La Amazonía está afectada por la desigualdad social y la deforestación.
Desde 2009 proponemos estrategias que recuperan los derechos humanos, la biodiversidad y los bienes forestales de la región, con políticas socioambientales que construyen identidad y arraigo por el territorio.
El empoderamiento social se hace visible a través de los líderes sociales, las instituciones y la comunidad del Caquetá.
La fundación AMAZONA es una organización de carácter privado, sin ánimo de lucro, respaldada por la Constitución Política Colombiana en el Artículo 38. Nuestras actividades se enmarcan en la garantía, promoción y protección de los derechos humanos.
Velamos por la preservación de los ecosistemas amenazados y por la concientización pública, por medio de la educación no formal, sobre la importancia de conservar el ambiente como derecho fundamental, formando liderazgos sociales con el apoyo de actores públicos o privados que acompañan estos procesos.
Misión, visión y valores →«La Amazonía es vida, cultura y futuro.»
Operamos desde Florencia en todo el territorio caqueteño y amazónico: identificamos zonas y poblaciones afectadas por la deforestación y la transgresión de derechos para acompañar su restauración.
Ochenta familias campesinas de Florencia aíslan y siembran una parte de su finca para que el bosque amazónico vuelva. Es el programa más extenso que ejecuta hoy la fundación.
Cada campo agrupa los programas con los que la fundación actúa como agente social constructivo en el territorio.
Ver líneas completas →Difunde la plataforma ideológica de la fundación, inculcando por medio de la educación principios y valores que aporten en la construcción de un Estado Social y Democrático de Derecho, con el liderazgo en el entorno social como pilar fundamental.
Formulación, gestión, ejecución y evaluación de proyectos de contenido social que posibiliten el desarrollo ambiental de las comunidades, especialmente de la población vulnerable, junto con proyectos productivos y autosostenibles para los egresados de nuestras universidades.
Procesos de formación y consolidación del conocimiento en áreas como la protección del entorno social, el fortalecimiento de los derechos humanos y el empoderamiento y liderazgo en los mecanismos de participación ciudadana.
Formación y acompañamiento para que las comunidades usen las herramientas que la Constitución les da.
Defensa jurídica de los derechos humanos y del ambiente ante autoridades locales y nacionales.
Trabajo con universidades y egresados de la región en proyectos productivos y autosostenibles.
Encuentros de Cátedra Ambiental y reconocimientos anuales a líderes sociales y ambientales.
Camión a camión, los postes y el alambre de púas alcanzan los predios donde se levantará el cercado que aísla el área a restaurar.
El material vegetal lo producen viveros del propio municipio, que responden por su calidad y disponibilidad.
Arranca la restauración activa: ahoyado, abono orgánico y una plántula en cada punto de las áreas que se siembran.
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible · Sistema General de Regalías · alcaldías de Morelia, Albania y San Vicente del Caguán
Integramos aportes en dinero, especie, trabajo social y voluntariado de personas, organizaciones y comunidades que quieran proteger los derechos humanos y los recursos naturales de la Amazonía.
La fundación AMAZONA es una organización de carácter privado, sin ánimo de lucro, respaldada por la Constitución Política Colombiana en el Artículo 38.
Nuestras actividades están enmarcadas en la garantía, promoción y protección de los derechos humanos, además de velar por la preservación de los ecosistemas amenazados y la concientización pública, por medio de la educación no formal, sobre la importancia de conservar el ambiente como derecho fundamental.
Formamos con ello liderazgos sociales, gracias a los apoyos y estímulos por parte de los distintos actores públicos o privados que apoyan este tipo de procesos.
Apoyar el progreso, como agente social constructivo, de las diferentes comunidades de la región, especialmente la población vulnerable (víctimas del conflicto, comunidades afrodescendientes, raizales e indígenas), mediante la formulación, gestión, ejecución y evaluación de proyectos que contribuyan a la conservación y al desarrollo social y ambiental de contenido productivo y autosostenible, a través del trabajo conjunto de sus miembros; logrando una defensa y restauración de sus derechos humanos, mediante programas de formación, producción, consultorios comunitarios, liderazgo y gestión ambiental.
Para el 2028 la Fundación para el Desarrollo Social y Ambiental de la Amazonía «AMAZONA» será una organización líder en la región, distinguida por su excelente gestión comunitaria basada en la formulación y ejecución de proyectos de desarrollo social y ambiental; implementando programas sociales desde la formación y la participación ciudadana, generando una cultura integral en la defensa de los derechos humanos, la corresponsabilidad social, la solidaridad, la equidad, el compromiso, el respeto social y la conciencia por el ambiente. Contando con un talento humano profesional idóneo, consolidado por su formación integral permanente y su capacidad investigativa, a la vanguardia en temas de actualidad sobre los derechos humanos y el ambiente.
La Amazonía y el país están siendo afectados por la desigualdad social y el aumento de los conflictos ambientales en sus territorios. Por este motivo es nuestro compromiso proponer estrategias que vayan en función de recuperar los derechos humanos, la biodiversidad, los bosques y los bienes forestales de sus regiones, que están siendo transgredidos.
Implementamos políticas socioambientales, económicas y culturales que construyan identidad y arraigo por su territorio, donde el empoderamiento social se visibilice a través de los líderes sociales, las instituciones públicas y privadas y la comunidad en general. Somos enfáticos en la apuesta de disminuir la brecha de la desigualdad social por medio de la protección del ambiente.
La deforestación, el cambio climático y los efectos que ha generado el posconflicto son problemas que ha venido acarreando nuestro país en los últimos años, generando con ello perjuicios irremediables que afectan de manera indirecta a todas las regiones.
Este fenómeno es el responsable de que hoy se incrementen las conflictividades socioambientales en los territorios, se coloque en riesgo de extinción el hábitat de decenas de especies endémicas, se afecte la calidad de los suelos y algunas fuentes hídricas tiendan a desaparecer. La génesis del problema es la expansión agrícola, la ganadería extensiva y la falta de planeación.
Identificar estrategias de educación ambiental, gobernanza forestal y restauración ambiental para mitigar y adaptar los efectos del cambio climático en las distintas regiones del país, logrando así el amparo de aquellos derechos humanos que se están transgrediendo como consecuencia de los distintos conflictos socioambientales que se presentan.
Involucrar a las personas naturales, organizaciones sociales y comunidad en general en la implementación de estrategias de educación ambiental, gobernanza forestal y restauración ambiental en las diferentes regiones del país.
Identificar las zonas y poblaciones en las regiones del país que están presentando conflictos socioambientales que transgreden derechos humanos o afectan el ambiente.
Construir agendas socioambientales, planes de acción y propuestas enfocadas en una metodología de acción participativa ciudadana, que permita dar solución a las problemáticas identificadas en la región.
Integrar mediante aportes —dinero, especie, trabajo social y voluntariado— a personas, organizaciones sociales y comunidad que tengan como propósito común proteger los derechos humanos y los recursos naturales de la región amazónica.
Celebrar convenios y contrataciones con entidades oficiales y particulares del orden local, nacional e internacional en todo lo relacionado con el medio ambiente, el desarrollo agropecuario y la equidad social.
Identificar las zonas y poblaciones afectadas por conflictos socioambientales que estén transgrediendo derechos humanos o propiciando una afectación al ambiente, con el propósito de generar una restauración o mitigación de los perjuicios que estén causando.
Disponer de personal suficiente y altamente calificado: abogados, contadores públicos, ingenieros civiles y ambientales, administradores, biólogos, economistas, comunicadores y topógrafos.
Tres campos de acción organizan la fundación por dentro. De ellos salen las quince líneas de trabajo que ofrecemos a instituciones, entidades y comunidades.
Difunde la plataforma ideológica de la fundación, inculcando por medio de la educación principios y valores a las personas, que aporten en la construcción de un Estado Social y Democrático de Derecho, con el liderazgo en el entorno social como pilar fundamental, visto desde diferentes enfoques.
Promueve la formulación, gestión, ejecución y evaluación de proyectos de contenido social que posibiliten el desarrollo ambiental de las comunidades de la región, especialmente la población vulnerable. Además promueve proyectos de contenido productivo y autosostenible que abran espacio profesional a los egresados de nuestras universidades.
Crea procesos de formación y consolidación del conocimiento en áreas como la protección del entorno social, el fortalecimiento de los derechos humanos, y el empoderamiento y el liderazgo en ámbitos como los mecanismos de participación ciudadana.
Visibilizar a los líderes sociales y comunitarios, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales e instituciones que se involucren en el programa, reconocidos por el impacto social y ambiental que generan en el territorio.
Generar impacto en toda la comunidad mediante las estrategias planteadas, disminuyendo los indicadores de deforestación y desigualdad social del departamento y consolidando la gobernanza social de quienes participan.
Cumpliendo con la misión y la visión de la fundación, cada año se realiza un evento en el que se otorga un reconocimiento especial a quienes se hayan caracterizado durante el año como líder ambiental comprometido con la promoción y conservación del ambiente, o como líder social empoderado en la promoción y protección de los derechos humanos en sus regiones.
Además, las personas que sean miembros oficiales de la fundación y participen en alguno de estos procesos quedan invitadas especiales a los eventos que realice la fundación, para propiciar canales de relación interpersonal y fortalecer la educación ambiental y social en el país.
Formación y acompañamiento para que las comunidades ejerzan los mecanismos que la Constitución les otorga: cabildos abiertos, derechos de petición, veedurías ciudadanas y consultas populares en asuntos ambientales.
Acompañamiento jurídico en acciones de tutela, populares y de cumplimiento para la defensa de los derechos humanos y del ambiente ante autoridades locales y nacionales.
Proyectos con universidades y profesionales de la región orientados al desarrollo productivo y autosostenible, con seguimiento y evaluación según el manual de procedimientos de la fundación.
Los encuentros de Cátedra Ambiental y el reconocimiento anual a líderes sociales y ambientales del Caquetá, con invitación especial a los miembros oficiales de la fundación.
Entre octubre de 2025 y julio de 2026 acompañamos a ochenta familias campesinas de Florencia en la recuperación de 1.500 hectáreas de bosque amazónico. Cada familia destina una parte de su finca: una se aísla para que el monte vuelva por sí solo y otra se siembra árbol por árbol.
Cada predio se divide en dos tratamientos según cuánto se haya degradado el suelo. La suma de los dos, repetida en ochenta fincas, es el programa entero.
Se delimita el área, se levanta un cercado de estantillos y alambre de púas y se retira la presión del ganado. A partir de ahí el bosque se rehace solo, con el banco de semillas que ya guarda el suelo y los árboles que quedaron en pie.
Es la mayor parte del programa. No se siembra nada: el trabajo consiste en proteger y esperar.
Donde el suelo está demasiado agotado para regenerarse solo, se ahoya, se aplica abono orgánico y se siembran plántulas de especies forestales, con control posterior de plagas y visitas de seguimiento.
Es la parte más intensiva en trabajo, insumos y acompañamiento técnico.
El proceso está documentado paso a paso en el registro fotográfico de cada predio, desde la primera visita hasta la verificación final.
Priorización de las áreas a restaurar en articulación con cada familia, y suscripción y formalización de los acuerdos sociales que fijan qué se hace en qué parte del predio.
Entrega de estantillos y alambre, medición y limpieza del terreno con guadaña, ahoyado y sembrado de los postes, y cercado del área. Es lo que separa el bosque del ganado.
Entrega y almacenamiento del abono orgánico, suministro de plántulas desde viveros de Florencia, siembra con aplicación del abono y control posterior de plagas.
Visitas de verificación en campo predio por predio, entrega de guadañas a las 48 familias del primer grupo para que mantengan lo restaurado, y jornadas de socialización y capacitación con los promotores rurales —el 10 y el 12 de junio de 2026—, que son quienes sostienen el proceso cuando el proyecto termina.
El programa se concentra en el piedemonte y las cuencas del municipio, donde el frente de potrerización avanza sobre el bosque.
Publicamos únicamente fotografías sin rostros identificables ni coordenadas de los predios: el archivo de campo documenta fincas privadas de familias concretas.
El avance del programa de restauración, fechado en campo, y los encuentros de Cátedra Ambiental que la fundación convoca desde hace años.
Camión a camión, los postes y el alambre de púas alcanzan los predios donde se levantará el cercado que aísla el área a restaurar.
El material vegetal lo producen viveros del propio municipio, que responden por su calidad y disponibilidad.
Arranca la restauración activa: ahoyado, abono orgánico y una plántula en cada punto de las áreas que se siembran.
No firmamos estas notas: son de fuentes oficiales y periodísticas, y las reunimos aquí porque explican el contexto en el que trabajamos. Cada ficha lleva a la publicación original.
De unas 48.500 hectáreas entre enero y septiembre de 2024 se pasó a 36.280 en el mismo periodo de 2025. Caquetá concentra buena parte de la deforestación amazónica, pero registró una de las mayores reducciones acumuladas.
MinAmbiente Leer nota ↗ Bosque y comunidad Mayo de 2026Corpoamazonia otorga por treinta años el derecho de uso de unas 23.000 hectáreas de bosque a 418 familias campesinas, que se comprometen a conservarlo mientras viven de él.
MinAmbiente Leer nota ↗ Restauración 2026El instrumento proyecta beneficiar a 22.000 familias e impulsar restauración activa en 98.000 hectáreas — el mismo tipo de trabajo que hacemos en Florencia, a escala de cuenca.
La Silla Vacía Leer nota ↗ Datos oficiales Abril de 2026El IDEAM publica el balance anual de detección temprana. La caída amazónica convive con un aumento nacional: el frente se desplaza, no desaparece.
El Espectador Leer nota ↗ Defensores Enero de 2026Las organizaciones que acompañan a líderes sociales advierten que la violencia contra quienes defienden el territorio suele crecer en años de elecciones.
Mongabay Latam Leer nota ↗ Balance Diciembre de 2025Un repaso del año que cruza las dos cosas que nos ocupan: lo que le pasa al bosque y lo que les pasa a las personas que lo cuidan.
Mongabay Latam Leer nota ↗La Cátedra es un proyecto conjunto de la fundación con el Observatorio Ambiental y de Paz y la Universidad de la Amazonia.
Docentes y líderes comunitarios discuten cómo llevar la conservación del bosque a la escuela caqueteña.
Recicladores de oficio y colegios en una ruta común para la separación en la fuente.
Las prácticas que agotan las fuentes hídricas y las alternativas de las comunidades ribereñas.
Impactos socioambientales de los proyectos energéticos sobre los ríos y el piedemonte.
Normativa, mediciones y convivencia en el casco urbano de la capital caqueteña.
Participación ciudadana en las decisiones que afectan el bosque y el agua.